Las personas que siguen un estilo de vida sano, tiene mayor autoestima y mejor control de las emociones.
Los buenos hábitos se enseñan desde los primeros meses del bebé y son esenciales para la vida.
Estos son los hábitos que puedes enseñar según la edad de los niños:
De los cuatro meses al primer año: se aprenden los hábitos de sueño, vigilia y el control del hambre y la saciedad (el niño puede saber cuándo está lleno y cuándo tiene hambre).
A los dos años: se aprenden los hábitos del lenguaje, el manejo del espacio y el orden (enséñale a tu chiquito a guardar todo en su lugar, después de terminar una actividad).
A los tres años: se aprenden los hábitos de obediencia y seguimiento de instrucciones muy claras.
A los cuatro años: se aprende la habilidad para estar con más niños sin agredirlos. También se aprende a mantener horarios de estudio.
A los cinco años: se aprenden los hábitos de distinción de lo bueno y lo malo. Este es un buen momento para inculcar hábitos religiosos más profundos, cualquiera que sea el credo.
A los seis años: se aprenden los hábitos de ayuda y servicio. También en un momento propicio para crear hábitos de ejercicio (practicar algún deporte, seguir una rutina).
De los seis años hasta los catorce años: se pueden inculcar los hábitos que la familia desee, después de los 14 años es muy difícil implantar hábitos, y es muy difícil cambiarlos.
NOTAS:
Todos estos hábitos tiene momentos clave para desarrollarse, pero todo se pueden inculcar desde los primeros meses, a través del ejemplo y la repetición.
El hábito de la lectura se aprende desde antes del nacimiento, cuando la mamá o el papá lee para el bebé en el vientre, durante los primero años del niño se va afianzando hasta que se convierte en un gusto propio.